¡Una nueva y diferente forma de cocinar huevos! ¡De seguro que no la conoces!

Parecería que puede ser lo más fácil y lo más banal cocinar huevos… Pero cuando conozcas esta receta realmente te sorprenderás y te darás cuenta que no estaba todo inventado en cuanto a como cocinarlos.

Seguramente habrá escuchado sobre los huevos escalfados o los habrá preparado. Pero, ¿se imagina unos huevos escalfados con un empanado crujiente?

Esto mismo es lo que le vamos  enseñar hoy. Cocinar de una forma diferente deliciosa y sabrosa unos ricos huevos tipo escalfados y a la vez empanados.

Ideal para degustar cuando tiene visitas, sorprenderá a sus invitados, o simplemente hacerlo algún día cuando quiere darse un rico gusto.

Esta receta utiliza migas de pan casero. Para acelerar el proceso de cocción, se las puede mezclar con las hierbas frescas picadas o hierbas secas.

Ingredientes

5 huevos (4 para cocinar y otra para empanar)
2 l de agua
100 ml de vinagre
5-6 rebanadas de pan blanco
puñado de harina
perejil, romero, tomillo (opcional)
sal al gusto
100 g de mantequilla
Aceite vegetal para freír

Preparación

Colocamos las rebanadas de pan y hierbas en un recipiente de un procesador de alimentos, y añadir sal. Moler hasta lograr migas bien finas. Llevamos las migas en una bandeja para hornear, aplanamos, y metemos en el horno, precalentado a 200 grados durante 10-15 minutos para secar nuestro pan rallado.

Mientras que el pan rallado se enfría, cocinamos los huevos escalfados. Ponemos una olla de agua en el fuego, vertemos el vinagre y llevamos a ebullición. Al primer indicio de ebullición llevar el fuego al mínimo.

Cada huevo se debe romper en primer lugar en una copa, y luego haciendo un pequeño embudo cuchara en el agua, suave y lentamente se vierte el huevo. Deje un espacio entre aproximadamente 3-4 minutos. Se los puede ir colocando en un repasador a medida que están listos.

En un recipiente colocamos el líquido del huevo y un poco de sal. Cada huevo escalfado se pasa por primera vez en harina, luego por huevo batido, y luego lo hacemos rodar en el pan rallado.

Otras variantes son posibles! Puedes por ejemplo, simplemente en una olla pequeña, calentar el aceite y cocinar los huevos escalfados fritos o calentar en una cacerola con mantequilla, y luego hacerlos freír directamente.

Una vez que están doraditos y listos para comer, los vamos apilando en un plato con papel absorbente para aflojar un poco el aceite.

¡Quedan riquísimos! ¡Crujientes por fuera y muy suaves en el interior!

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